martes, 25 de noviembre de 2008

Ahahaha

“La sangre tenía tan buen gusto” pensó.

Era tan sabrosa. Tanto

Quería mas…quería seguir destrozando su cuerpo…seguir sintiéndolo deshacerse en sus labios…quería desgarrar…si…eso era… destrozar… triturar… maltratar… escuchar sus gritos de dolor… tan intensos… tan penetrantes… hermosos…

Su retorcida mente solo pensaba en eso: sangre. Quería mas de ese cuerpo inocente…quería mas de esa criatura hermosa…quería su alma…

Quería quitarle todo lo que lo hiciera feliz…quería torturarlo.

Quería todo…

Y los gritos no cesaban…era una melodía para sus oídos…

No, los gritos nunca cesaron. Ni siquiera cuando tomo ese cuello y lo retorció con sus propias manos, casi cariñosamente…sin llegar a romperlo…

Ni siquiera cuando atravesó con el filo del bisturí su delicada carne…llegando al hueso…

Ni siquiera cuando tomó sus manos y comenzó a lacerar sus dedos…arrancar sus uñas…una por una…o cuando tomó uno por uno sus débiles miembros…y los rompió sin piedad…pero con una ternura digna de un amante…

Porque, después de todo, era eso: su amante. Había tomado su cuerpo y lo había hecho propio…quitándole hasta el último dejo de virginidad…robándole todos y cada uno de sus suspiros…de sus gritos…de sus gemidos…arrastrándolo hasta la mas profunda y total oscuridad…y dándole todo de sí…todo sus sudor y su esfuerzo, todas sus ganas, todo su poder, todo lo que era…

Y así siguió…siendo su pervertido amante…hasta que ya no quedó nada por amar…

Ya no quedaba ni siquiera una minúscula porción de humanidad en ese cuerpo…ni siquiera un pequeño esbozo de dignidad…nada… todo se había ido…

Sólo entonces se percató de que los gritos habían cesado… desaparecido… tal vez hacía horas…cuando todavía podía sentir…

“La sangre tenía tan buen gusto” pensó…

La miró por última vez, recordando cada pequeña esencia de vida que le había arrebatado…

Y la dejó…

Quería más.










-sueñame anne-

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